Jannet
y Grace en Ecuador. Llegan Junio, Julio y Agosto y quienes
soñamos con montañas no podemos dejar de soñar,
durante estos meses, con las cumbres nevadas de Bolivia y Perú.
Nuestro otoño e invierno, en el hemisferio sur, se presenta
ideal para viajar a estas tierras lejanas y encontrarnos con montañas
de una belleza incomparable. Días soleados y agradables
con noches frescas pero absolutamente soportables. El verano,
es época de lluvias, por lo tanto, quien quiera aventurarse
por estos lugares deberá hacerlo, en lo posible, durante
los meses mencionados.
Dos amigas, Jannet "La Negra" Palavecino (en la foto,
a la izquierda) y Graciela "Grace" Salas (en la foto,
a la derecha) pusieron la vista más al norte y decidieron
probar suerte en tres volcanes de Ecuador. Parten el 17 de Agosto
y aquí están algunas de las consideraciones y planes
que tienen para las dos semanas de estadía en aquel hermoso
país.
Una vez arribadas a Quito, piensan hacer "turismo" de
aclimatación por los alrededores, visitando algunas zonas
de interés histórico y cultural.
Luego de dos o tres días de "paseos de altura"
harán su primer volcán, el Guagua Pichincha (4.784
mts.) ubicado a 9 km de Quito, es más bien un trekking
de altura sin gran complicación técnica. Se sube
y baja en el día y en principio no representa gran dificultad,
pero, como sabemos, no hay empresas fáciles en la montaña,
sino más bien de diferentes complejidades.
Este ascenso servirá para completar su período y
planificación de aclimatación. Luego, regreso a
Quito, un día de descanso y partir con los petates al segundo
objetivo, el volcán Tunguragua (5.004 mts.). Traslado hasta
Baños, el pueblo que está al pie del mismo volcán.
En éste caso deberán sortear algunas grietas y glaciar
de complejidad técnica baja. Por último, harán
un intento al volcán activo más alto del planeta,
el Cotopaxi (5.897 mts.) en éste caso no sólo por
altura sino también por el glaciar a sortear, estarán
en el mayor desafío de los tres objetivos que se han planteado
ascender. Su ruta, más compleja desde lo técnico,
sumado a la altura será un gran desafío para las
chicas.
Prometieron escribir, por lo tanto, si cumplen su palabra, iremos
acercando toda la data que llegue desde Ecuador. Desde aquí
las saludamos y como siempre decimos, que el recuerdo y los pensamientos
que puedan tener de los que aquí quedamos, lejos esté
de ser un peso más en la mochila y mucho mejor un viento
patagónico que las ayuda a avanzar.
Alejandro Omar Cinquegrani.