NQN
participó en "La Misión 2007". Aquí,
el relato de un equipo de tucumanas con quienes compartimos la
carrera. Qué
lástima que no existía LA MISION en los tiempos
de Jorge Luis Borges. Hoy me siento la persona más afortunada
sobre la tierra por tener la posibilidad de haber vivido esta
experiencia única.
Uno después de correr LA MISION queda en un estado de shock,
sin tomar conciencia de lo que hicimos, ni mucho menos COMO lo
hicimos (palabras textuales de Andrea). Se siente una mezcla rara
de sentimientos de cansancio y alegria, imposibles de explicar.
Me parece que va a ser muy largo y aburrido relatar cada kilómetro
de la carrera, kilómetros que fueron cambiando de una manera
mágica. Empezando por la subida al Colorado que nos dejó
sin aire y continuando bajando -en una parte- por un tobogán
de nieve. Tengo muchas fotos en mi cabeza de bosques con árboles
gigantes, de cortinas tremendas de cañas, de pampas, de
calles interminables que te destrozan el espíritu, de la
tranquilidad de los lagos y sus playas, de cumbres rocosas impactantes,
de puentecitos de hielo, de mallines y trampas de barro, de rios
caudalosos y frios, de bosques quemados y avalanchas, de arbustos
achaparrados dificilísimos de cruzar, de volcanes de piedra
negra contrastando con cascadas, de nieves eternas ….
Siento que fue mi primer carrera de aventura, nunca antes había
tenido que navegar, tirar rumbos, leer el terreno, decidir donde
dormir, CARGAR un mochilón, etc.etc. Nos perdimos, claro
que nos perdimos un par de veces, pero por suerte pudimos corregir
y zafar.
Pero lo más importante durante las 55 horas de carrera
fue la gente increíble que conocí. Primero compartir
la carrera con Pedro fue lindísimo, y así los kilómetros
se acortaron, más adelante Pedro “W” y Marito
nos sacaron del medio de un cañaveral. MILLON GRACIAS.
Me encontré con Ale y el Negro de NQN Vertical; ahí
estaba Andrea, “eramos las punteras”, sigamos juntas
le dije, me colé y así formamos equipo de a 4, Andrea
se quedó un poquito y Ale y el Negro apuraron, los seguí.
Llegamos al último PC y la hinchada tucumana, qué
lindo ver a Debo y Marce ahí, nos dieron el último
empujón, salimos corriendo, se preguntarán COMO?
No tengo respuesta. Las siguientes 6 horas fueron increíbles,
le pusimos un ritmo infernal. Los chicos conocían, me relajé,
pero faltaba UNA SUBIDA MAS, “Corfone”. Tengo que
distraer mi cabeza, me dije, y ahí aparecieron los cuatro
solcitos que iluminan mi vida, mientras bastoneaba repetía
sus nombres “SOLE, JOSE, CANDE, GUADI”, no sé
cuántas horas pasaron, fueron muchas, y aunque estaba agotada,
mis chiquitas me llenaron de energía. Pasamos varios equipos.
Llegamos a la ruta y seguimos corriendo TODO, si después
de 54 horas de carrera y con mochila, SI SE PUEDE, corrimos hasta
el arco, MISION CUMPLIDA ¡!!! HABIA LLEGADO 1º NO LO
PODIA CREER.
Hoy hace una semana que largamos y siento una nostalgia tremenda,
tengo varias uñas menos, un par de ampollas que todavía
no se curan, lastimados, espinas, me duelen las piernas, pero
“SOY FELIZ”. LA MISION me ayudó a reafirmar
lo que pensaba, que todo se puede lograr, solo hace falta proponérselo,
tener fuerza de voluntad y sacrificarse y así ningún
objetivo va a ser imposible.
Gurí, Verónica y todo el team merecen un párrafo
aparte. No solo la organización impecable, sino que los
PCistas de 10, todos con una buena onda y una paciencia tremenda.
Gracias GURI, millón de GRACIAS, por ayudarnos a entender
que con coraje y fuerza de voluntad podemos superar todos nuestros
límites, por permitirnos recorrer lugares increíbles
y lo más importante conocer gente de 10.
Hasta siempre !!!
Mariana López Naón