Trekking y cuerdas margen sur del rio limay
Mediados de Junio. Mediados del otoño. Año 2009.
Por fin toma forma algo que imagináramos desde que creamos la empresa.
La posibilidad de compartir, desinteresadamente, actividades que dieron origen a nuestro sueño laboral que hoy es realidad.
Caminar, orientar, leer el terreno, buscar una senda, algún detalle orientativo, usar cuerdas y dejarnos llevar por esa maravillosa sensación de avanzar en medio de la magia de lo incierto.
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El día era hermoso y los colores del otoño, los bellos y únicos colores del otoño, nos acompañaban durante nuestra marcha acariciando nuestros ojos.
Sendas, cañadones, filos y huellas nos hacían más fácil el camino y detás de cada recodo o trepada nos esperaba una nueva sorpresa.
Risas, anécdotas, sueños, aventuras por venir y un sin fin de historias varias nos hacían la marcha algo relajada y distendida.
No teníamos prisa.
No dejábamos de disfrutar plenamente todo, el entorno, el clima, el río cercano, la charla y una sensación de plenitud que todos confesábamos sentir.
Nos despedimos prometiéndonos nuevas aventuras.
Soñemos, al fin y al cabo es lo único verdadero.